Servicio y limpieza del aire acondicionado

Lo que hacemos

Un sistema de aire acondicionado en buen estado es, desde hace mucho tiempo, imprescindible en un Rolls-Royce o un Bentley.
Por ello, BRABO está plenamente equipado también en este ámbito.

Con el tiempo, todo sistema de aire acondicionado pierde parte del gas refrigerante.
Esto suele notarse cuando, en un día caluroso, el interior del coche ya no se enfría correctamente, o cuando los cristales no se desempañan adecuadamente en un día lluvioso.
Si el sistema pierde demasiado gas, el compresor del aire acondicionado dejará de funcionar por completo.

En BRABO comprobamos el correcto funcionamiento del sistema de aire acondicionado, verificamos las presiones de trabajo y medimos, entre otros parámetros, las temperaturas de salida del aire.
Si no se detectan fugas —algo que comprobamos mediante una prueba de presión—, recargamos el sistema y el trabajo se completa relativamente rápido.

Actualización (Retrofit)

Si su vehículo utiliza el refrigerante R12A, que ya no está autorizado, podemos adaptar su sistema al moderno R134A, un proceso conocido como retrofit.
También es posible instalar un sistema de aire acondicionado completo si su automóvil aún no dispone de uno.

Filtros contaminados

La mayoría de los vehículos están equipados con filtros de polen y/o filtros de habitáculo, que son fundamentales para el buen funcionamiento del sistema de aire acondicionado.
Cuando un filtro de polen está demasiado sucio, obstruye el flujo del aire de admisión.
Si el aire del habitáculo ya no se filtra correctamente, puede afectar a su salud y generar olores desagradables.

La condensación en los conductos de ventilación puede provocar acumulación de bacterias, que con el tiempo también generan mal olor.
En muchos casos, basta con reemplazar los filtros de polen (si existen) y limpiar el sistema mediante un tratamiento ultrasónico desodorante.

Si esto no es suficiente, también ofrecemos una desinfección por ozono, que tiene fuertes propiedades antibacterianas y desinfectantes, eliminando microorganismos, bacterias y olores (por alimentos derramados, por ejemplo).
Además, este tratamiento puede ser muy beneficioso para personas que sufren de alergias o fiebre del heno.